Malditas Autonomías: Ruina y Traición

Malditas autonomías

Las Comunidades Autónomas nacieron, por parte de algunos, con la mejor de las intenciones. Se trataba de un acto de generosidad que finalmente ha traído consecuencias muy perjudiciales para el conjunto de los españoles. Malditas autonomías.

Después de la dictadura franquista, la redacción de la Constitución Española pretendía la creación de un Estado en el que encajaran todas las “sensibilidades”, como dicen los progres. La idea parecía correcta en un principio. Sin embargo, para que la ejecución de los principios descentralizadores hubiera sido positiva para el conjunto de los ciudadanos, era imprescindible que los actores políticos hubieran sido leales.

Y eso es precisamente lo que ha fallado, la lealtad. Empezó el Partido Nacionalista Vasco, que promovió la abstención en el referéndum de diciembre de 1978. Los resultados de este referéndum en el País Vasco fueron los siguientes: Sí: 479.205 votos, No: 163.191 votos y Abstenciones: 859.427.

Malditas Autonomías: el régimen foral vasco y navarro

Los llamados “Derechos Históricos” del País Vasco y Navarra se recogieron en el texto constitucional , a propuesta de la ponencia para la redacción de la Constitución del PNV. Sin embargo, este partido político promovió la abstención. ¿Qué más querían? ¿Directamente la independencia?

Eso sí, con la inclusión del régimen foral de las provincias vascas y de Navarra, se cometió una gran injusticia con el resto de los españoles. Una vez que se les reconocen unos derechos diferentes, se certifica que “los españoles no son iguales”. Es la mayor contradicción de La Constitución Española de 1978.

Por un lado, el artículo 14 reconoce: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.”

Pero, al mismo tiempo, la Disposición Adicional Primera genera una desigualdad entre los españoles en virtud de su residencia : “La Constitución ampara y respeta los derechos históricos de los territorios forales. La actualización general de dicho régimen foral se llevará a cabo, en su caso, en el marco de la Constitución y de los Estatutos de Autonomía.”

En mi humilde opinión, la Disposición Adicional Primera es contraria a un derecho fundamental de los españoles reconocido en el Título I. ¿Qué debe prevalecer, un derecho fundamental de todos los españoles o una Disposición Adicional, que además sólo ha servido para crear una gran injusticia y graves perjuicios?

La pérdida de identidad española

Los sucesivos gobiernos de España han descuidado la promoción del sentimiento español. Al mismo tiempo, cada comunidad autónoma se ha dedicado a impulsar el afecto de sus ciudadanos hacia sus características regionales. En alguna Comunidad Autónoma, como Cataluña, se ha llegado a adoctrinar a la población directamente desde los medios de comunicación públicos y los colegios.

El principal error de la Constitución Española que ha ocasionado este desastre, fue permitir que la competencia de la educación se adjudicara a las Comunidades Autónomas. Una vez más, ganaron los nacionalistas que consiguieron un arma fundamental para sus aspiraciones.

Los padres de la Constitución de los partidos no nacionalistas recibieron un gol por toda la escuadra. Lo que parecía un guiño a la concordia era, en realidad, la semilla de la destrucción de la nación española. Parece una afirmación muy severa, pero las consecuencias de la cesión de la competencia de educación se pueden apreciar perfectamente en la Cataluña de 2017.

El independentismo en Cataluña representa en 2017 cerca del 50% de la población. ¿Qué porcentaje de la población será independentista en el año 2027? ¿Y en 2037? Efectivamente, será más que suficiente para destruir la nación española que se refundó en 1978.

La ineficacia de las Comunidades Autónomas

El desarrollo de las malditas Autonomías en España ha sido un auténtico despropósito. Pero es prácticamente imposible encontrar un político que esté de acuerdo con esta afirmación ¿Por qué?

Porque los políticos son los principales beneficiarios del sistema de las Comunidades Autónomas. Por ese mismo motivo, prácticamente no existen políticos liberales en España.

Los políticos de todos los partidos se empeñan en hacer imprescindibles las Autonomías, porque viven de ellas. Están literalmente enganchados a las ubres de las “vacas autonómicas”. Y la leche de estas ubres es nuestro dinero. El que aportamos los tontos de los ciudadanos que nos hemos creído que no podemos vivir sin Autonomías.

Desde la creación de las Comunidades Autónomas, se ha multiplicado el número de funcionarios. Además, estamos viviendo un nivel de intervencionismo brutal. Todo pasa por los poderes públicos. Vivimos en el paraíso de los burócratas.

Tenemos 17 parlamentos, 17 administraciones “casi” estatales, todo está multiplicado por 17.

Pero ¿de verdad necesitamos pagar tantas veces por lo mismo?

¿Somos los españoles imbéciles?

Pues parece que sí. La gente debe ser muy feliz porque nadie dice nada al respecto.

Nos encanta que nos frían a impuestos.

No tenemos ningún problema en que la deuda pública siga creciendo todos los años. ¿Qué más da? ¡Ya la pagarán otros!

Es evidente que existe una gran incultura en cuanto a las cuentas del estado. Se confunden conceptos como déficit y deuda. Lo vemos todos los días en nuestras televisiones. Además, la mayoría de los partidos políticos consideran correcto gastar más de lo que se ingresa. Y el partido que no lo considera de palabra, lo aplica en la práctica (Partido Popular).

El déficit es, en sí mismo, una aberración económica. Sólo se debería permitir en momentos puntuales de grave recesión. Y siempre con la obligación de devolución cuando la situación económica se revierta.

En el apartado económico, las malditas Autonomías son unas instituciones anti-económicas. Suponen un lastre letal para los ciudadanos que las sufragan.

Cada vez que se habla del sistema de financiación autonómico se consigue una nueva cumbre en la apoteosis del egoísmo.

Cuando cualquiera de los partidos de ámbito nacional (PSOE y PP) necesitan los votos de los parlamentarios nacionalistas, se producen chantajes continuos. Por lo visto la negociación política consiste en eso: en hacer chantajes por parte de unos, y en pactar acuerdos vergonzosos para el conjunto de los españoles por parte de los otros.

Cómo arreglar el desastre de las Comunidades Autónomas

Una vez descrito el panorama actual, es el momento de realizar una propuesta. Es una “Carta a los Reyes Magos” que difícilmente se cumplirá, porque tiene a todas las fuerzas en contra, desde los políticos a los medios de comunicación. Y lo que es peor, los ciudadanos han comprado la mercancía averiada de las malditas Autonomías y se sienten identificados con ellas.

Desde esta humilde tribuna de opinión, se sugieren las siguientes medidas para reconducir la situación de España:

1- Disolución de los parlamentos autonómicos

Es absurdo mantener 17 parlamentitos dedicados a crear normativas que solo contribuyen a dificultar la actividad económica.

2- Devolución de las competencias de educación y sanidad

La primera competencia, por motivos de adoctrinamiento y la segunda por motivos de eficacia económica.

3- Cambio de denominación de las Comunidades Autónomas

Para enterrar el concepto, lo mejor es empezar por cambiar la denominación. Se sugiere llamarlas “regiones” y vaciarlas de poderes legislativos y ejecutivos. Se les puede dejar una competencia leve de tipo “folclórico”.

Si no queremos que nos devoren, hay que vaciar de contenido y, sobre todo de capacidad de gasto, a las malditas Autonomías.

4- Eliminación del Senado

Es una institución inútil que se supone que representa a las Comunidades Autónomas. Sólo ha sido útil en una ocasión desde 1978: para aprobar la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. Se tendría que haber hecho mucho antes.

5- Eliminación de las policías autonómicas

Los mossos de escuadra han dado suficientes motivos para desconfiar del cuerpo. Una parte importante de sus efectivos ha servido como herramienta del independentismo.

Hay que evitar que la policía autónoma vasca pueda funcionar en el futuro de forma similar.

Deberían depender directamente del Ministerio del Interior.

6- Nueva estructura estatal: gobierno, diputaciones provinciales y ayuntamientos

Las instituciones territoriales más adecuadas para atender los servicios públicos son las diputaciones provinciales y los ayuntamientos.

El poder legislativo debe recaer tan sólo en el Congreso de los Diputados.

7- Cumplimiento estricto de la Constitución en materia lingüística

El uso del español debe ser defendido en todo el territorio naci0nal, sin perjudicar al resto de lenguas oficiales.

La supuesta defensa del catalán, vasco, gallego… ha generado en la práctica la discriminación en el uso del español.

8- Supresión de los fueros vasco y navarro

Para que los ciudadanos sean realmente iguales ante la ley, es necesario eliminar esta evidente desigualdad.

 

¿Piensas que las Autonomías son necesarias?

¿Las eliminarías?

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