¿Cuál es el soft power de Cataluña?

esteladas Camp Nou

El soft power (poder blando) de un actor político es la capacidad de incidir en otros actores a través de medios culturales o ideológicos. El principal activo soft power de Cataluña es evidente, existe una entidad de carácter deportivo que está siendo utilizada de forma deliberada como palanca del independentismo.

Seguro que has adivinado que esta entidad es el Fútbol Club Barcelona. El eslogan “més que un club” (más que un club) empezó a utilizarse en 1968. Hacía referencia a la defensa de unos valores que iban más allá de lo deportivo. Después de la dictadura de Franco, el club orientó su compromiso social hacia el apoyo de causas solidarias a través de la Fundación.

soft power de Cataluña

Sin embargo, hace algunos años que el sentido del eslogan “més que un club” es diferente. El club se ha convertido en el principal activo del independentismo catalán. Dentro y fuera de España.

El papel de abanderado del independentismo catalán del F.C. Barcelona es evidente en el apoyo que realizan a la causa secesionista. Tanto por parte de la institución, como de los aficionados que acuden al Camp Nou. Desde apoyar iniciativas ilegales, hasta mostrar símbolos inconstitucionales de manera profusa (banderas esteladas), enseñar pancartas prohibidas en recintos deportivos, y silbar al himno nacional y al Rey de España.

Lo más curioso de esta actitud del F.C. Barcelona es que tiene un carácter suicida. Si al final Cataluña se convirtiera en un estado independiente, ¿qué futuro tendría el F.C. Barcelona si perteneciera a una liga de equipos catalanes? Ninguno, desaparecería en pocos años.

poder blando en Cataluña

Las manifestaciones favorables al independentismo catalán entran dentro de la libertad de expresión, por supuesto. Sin embargo, quiero destacar el resultado perverso que están ocasionando en una parte de la población española.

Muchos españoles son seguidores del F.C. Barcelona. Es un equipo de fútbol que ha logrado grandes éxitos deportivos en los últimos años. Además, lo ha conseguido con un estilo de juego muy atractivo.

F.C. Barcelona: el soft power de Cataluña

Aquí es donde entra el concepto de poder blando o soft power que ejerce el F.C. Barcelona en el indepententismo catalán:

Es tanta la admiración que tienen los seguidores del F.C. Barcelona en el resto de España hacia su club, que «perdonan» las adhesiones independentistas que proceden de la institución deportiva y de sus aficionados.

De esta manera, una parte no desdeñable de españoles que no residen en Cataluña (y de catalanes que no son independentistas), son defensores (o al menos le quitan importancia) de estas conductas anti-españolas. Como proceden del club hacia el que sienten una gran admiración, dicen que son cuestiones de tipo político que no tienen nada que ver con el fútbol.

Y así debería ser, un club de fútbol no tendría que abanderar ninguna causa política. Pero en este caso lo hace de forma evidente.

Entiendo que estos aficionados del resto de España no van a dejar de admirar y animar a su club de fútbol favorito. Pero, en mi opinión,  deberían de criticar el uso del club con usos políticos y no «blanquear» la apología del independentismo catalán simplemente porque procede de su equipo favorito.

Traigo un ejemplo de un aficionado culé (y presidente de una peña barcelonista) que se enfrentó al presidente del F.C. Barcelona por esta utilización del club de fútbol como ariete del independentismo anti-español:

El salmantino David Tapia, presidente de la peña barcelonista de Ciudad Rodrigo, ha ´abroncado´ públicamente este jueves al presidente del Barcelona. Aprovechó una visita del presidente culé a Sant Joan Despí para criticarle el uso del club con fines políticos.

Por desgracia, son pocos los aficionados culés de fuera de Cataluña (y catalanes no independentistas) que reaccionan de esta manera. Desconozco cuál es su actitud cuando van al Camp Nou a presenciar un partido de fútbol y ven un espectáculo contra su país: ¿indiferencia, aprobación, vergüenza…?

Actualización Octubre 2017

La adhesión del FC Barcelona al movimiento independentista de septiembre y octubre de 2017 ha hecho reaccionar a muchos aficionados. En muchas peñas de fuera de Cataluña se percibe un claro rechazo a la posición anti-españolista del FC Barcelona. Un ejemplo de este rechazo, lo ha proporcionado la peña barcelonista de Elda.

Afortunadamente, los aficionados al fútbol están reaccionando a la manipulación política que se estaba haciendo por parte del club catalán de fútbol.

Desde la radicalización independentista del FC Barcelona, se le recibe en los campos de fútbol con banderas de España. Por ejemplo en la Nueva Condomina, en un encuentro de la Copa del Rey del fútbol. Una competición de la que deberían ser expulsados si no piden disculpas.

Piqué apoya independencia Cataluña

Gerard Piqué puede acudir a todas las manifestaciones en favor de la independencia de Cataluña que quiera, faltaría más. Pero muchos aficionados culés critican los silbidos que recibe cuando juega con España. Le «perdonan» el uso que hace de su popularidad, para apoyar un movimiento que quiere romper su país. La admiración deportiva que sienten les hace tragar con ideas políticas que, de otra forma, no aprobarían.

Tampoco se ha privado de animar a los catalanes a votar en un referéndum declarado ilegal:

Piqué fuera de la selección

Sin embargo, toda la prensa deportiva (y la mayor parte de la no deportiva) defiende que siga en la selección y critica que sea pitado cuando juega con la selección del país al que tanto odia, desprecia y traiciona.

El F.C. Barcelona es un ejemplo de soft power perfecto.

 

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